Recursos judiciales frente a la violencia familiar

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En una extensa nota, Marcelo Muscillo, Juez subrogante del Juzgado Nº 11 de El Bolsón, abordó la problemática de la violencia de género en la actualidad. Entrevistado por Ángel Morales para FM Piltri y Radio Uno contó acerca de las medidas que se implementan desde el Juzgado de Familia al respecto de las denuncias por violencia de género. Según el magistrado, en Bolsón se recibe una denuncia por día en la Comisaría de la Familia.

“Si hablamos de cantidad de denuncias, al inicio de la pandemia habían caído drásticamente y tuvimos preocupación porque el contexto hacía suponer que las situaciones de violencia no habían disminuido” apuntó Muscillo. “Pero con el correr del tiempo se normalizó en términos estadísticos”.

El Juez explicó que las denuncias se reciben en la Comisaria de la Familia, pasan al Juzgado de Paz, y después desembocan en el Juzgado de Familia. “Hay de todo”, reveló Muscillo. “Hay situaciones de violencia física grave, por suerte no son la mayoría, aunque se registran con bastante frecuencia”.

“Después, hay otros hechos con violencia física con menor intensidad y daño” prosiguió “y después, mucha violencia psicológica y emocional y que es la que más cuesta ver, porque se normaliza con mucha facilidad. Hay una violencia económica bastante frecuente y muy dura, en que la víctima no puede salir a trabajar o no tiene ningún manejo del dinero. Esto se ve mucho siendo ex pareja, con manejos de cuota alimentaria, por ejemplo”.

El magistrado advirtió que no toda disputa es violencia. “La gente puede tener criterios e intereses distintos, miradas diferentes sobre una situación o proyectos específicos de vida y esto puede generar debates o discusiones acaloradas que no necesariamente son calificadas como violencia”, especificó, aunque también apuntó que “no hay que dejarse impresionar por las primeras miradas de la historia. Muchas veces no se ve que vuelan platos en la casa, pero hay violencia emocional o económica bastante importante”.

“Los instrumentos legales que tenemos los juzgados son de separación”, explicó. “Las medidas son de prohibición de acercamiento y las exclusiones del hogar al victimario. No está en el espíritu de la ley negociar entre las partes, o aconsejar que vivan bien juntos. Los instrumentos legales con lo que contamos son de alejamiento entre las partes”.

“Lo que ocurre es que muchas veces, esto no se cumple por decisión de las personas” dijo Muscillo, “las víctimas y victimarios de violencia familiar son personas adultas que toman decisiones más allá de lo que pueda disponer un Juzgado de Paz o de Familia o lo que pueda aconsejar cualquiera de los organismos que intervienen en la situación. Y ocurre que, sobre todo en las situaciones de violencia que se denuncian, la proporción de regreso a la convivencia es altísima, casi mayoritaria”, advirtió.

“Muchas veces nos cuesta dar cuenta de esta realidad y adecuar la intervención, pero es lo que tenemos que hacer”, afirmó Muscillo. “Cuando muchas de las situaciones de violencia se reiteran, mi pensamiento es que no se debería continuar la convivencia. Pero una cosa es lo que pienso yo y otra es lo que piensan ellos. Seguimos interviniendo y lo que hablamos desde el juzgado es que si ocurre 1000 veces, 1000 veces tendremos que atender y ayudar a la víctima”.

El magistrado explicó que tras una denuncia por violencia de género se abre un expediente en el Juzgado de Paz, que toma medidas de urgencia. “Esto es lo que está estipulado por ley y muchas veces también se reacomoda el funcionamiento familiar, cuota alimentaria y el  régimen de comunicación con niñas y niños. Después ese expediente pasa al Juzgado de Familia y nosotros lo continuamos”, indicó al respecto.

“Una cosa importante es que aunque a los chicos no les pase nada, son víctimas de la situación”, advirtió. “Cuando los niños ven que sus padres están en situación de violencia, lo sufren como víctimas directas. Esto hay que atenderlo. En principio, tratamos de que los chicos sigan teniendo a sus padres, pero si la situación de violencia los sigue poniendo en riesgo, esto se reconsidera y se puede interrumpir transitoriamente el contacto de los niños con sus padres como medida”.

“Hay intervención en estos casos” señaló Muscillo, “el juzgado tiene un equipo técnico conformado por una psicopedagoga, una psicóloga y una trabajadora social y además trabajamos en conjunto con muchos organismos, para ir buscando la mejor manera de resolver las cosas de la mejor manera”.

El magistrado reveló que también hay denuncias por parte de hombres hacia mujeres por violencia. “Se las trata igual”, aclaró, “lo que está mal es la violencia desde el punto de vista judicial. Nosotros vamos contra la violencia, no importa de donde venga y merece tanta protección cualquier victima sin importar su género”.

“En el funcionamiento social lo habitual es que el agresor sea masculino”, indicó, “pero si sucede un caso particular en el que una mujer agrede a un hombre, esto se trata y hay que prevenirlo. Cuando hay una desigualdad estructural, las mayores víctimas son las mujeres. Pero los hombres tampoco la pasamos bien. A todos nos conviene vivir en una sociedad donde la igualdad sea la norma”.