Máxima emoción al conmemorarse el 50º aniversario del “Cipolletazo”, que marcó la historia de Río Negro

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En una jornada cargada de emoción, se conmemoró hoy el 50º aniversario del Cipolletazo, hecho que marca la movilización de la comunidad en defensa de su intendente y en reclamo de un proyecto provincial que incluyera al Alto Valle Oeste.

El gobernador Alberto Weretilneck, acompañó a los cipoleños y destacó que el “Cipolletazo nos formó a todos sobre lo que significa la participación popular, tener un líder querido y una ciudad con orgullo, una mirada distinta y fundamentalmente identidad”.

“El cipolletazo nos enseñó que teníamos que resolver nuestros propios problemas pero fundamentalmente buscar nuestros logros con  trabajo y participación”, aseguró el Mandatario y luego añadió: “lo que logramos en éstos últimos años –planes directores de cloacas de Cipolletti y Cinco Saltos, el puente de la Isla Jordán, el edificio judicial que comienza a construirse y la defensa del interés del gas y petróleo desde Catriel hasta esta zona- es una conclusión  posterior del Cipolletazo”.

Asimismo, detalló que “Río Negro era una provincia muy centralizada y después del Cipolletazo y la dictadura, los rionegrinos comenzamos un proceso de descentralización e integración”.

“Si hay algo de lo que estoy orgulloso es de haber concluido el proceso de integración porque Río Negro hoy es una provincia integrada”.

Por otra parte, Néstor García, último integrante del Consejo Asesor del ex intendente Julio Dante Salto, figura excluyente de aquellas jornadas, resaltó: “Muchos  pueblos tienen un líder, pero pocos tiene un prócer”.

Por último, el hijo del ex Jefe Comunal, Fernando Salto resaltó: “Siempre recuerdo con un gran respeto esta gesta histórica. Recuerdo cuando la gente se fue agolpando en Cipolletti desde todos los rincones, en defensa de lo que consideraba lo que iba a ser una prohibición a su forma de vida. Vinieron a defender su historia y los logros que habían conseguido de común acuerdo con su gobierno”.

“El gran protagonista fue el pueblo, y el destinatario mi padre, que fue quien  interpreto las necesidades del pueblo y le brindo ese apoyo”, concluyó Salto.