El Municipio contrató combis de Viedma al Cóndor
14 noviembre, 2019
Marenco: Hay que hacer más dinámico al IPROSS
18 noviembre, 2019
Compartir

En política, “leer entre líneas” es una de las frases más fáciles de repetir pero no de seguir. Es muy complicado que en la práctica sea un lema constante que ayude a realizar lecturas correctas de la realidad. Como si fuera un itinerario, proyectar una idea política que conduzca a un buen destino, consiste en trazar una línea de coordenadas claras que nos eviten chocar contra un iceberg.

En la actualidad, el radicalismo rionegrino, está frente a ese iceberg que le impide seguir: hacia adelante, no puede avanzar, e ir hacia atrás provocaría su hundimiento en el fondo del mar. Ellos son gente que conocen el arte gobernar, de afrontar momentos difíciles, tempestades. Por eso, mirar hacia atrás no está en sus planes y seguirán hacia adelante. Pero cómo, se preguntan. El tema es trazar las nuevas coordenadas: quién, cuándo y para qué, leyendo correctamente las entre líneas de este mapa.

Pareciera que tanta influencia del PJ, por ósmosis, contagió a la UCR rionegrina: llegaron a la elección divididos, como nos suele acostumbrar el justicialismo, y cada sector jugando su propio partido para poder salvar aunque sea sus intereses.

¿Será momento de mirar con quién para volver a construir? –se preguntan observando a la tríada de JSRN. ¿Con el senador Alberto?… No, no -enfatizan-, si fue él quien nos sacó el banquito cuando estábamos arriba del ring. Ya conocemos cómo actúa: nos desarticuló, nos compró y nos vendió por el mismo precio. Pero peor hizo con los del PJ -se consuelan entre ellos ya que mal de muchos consuelo de sonzos. 

Arabela es distinta. Pero, no quiere esas mañas tan nuestras, que a veces se necesitan para gobernar  -reflexionan en la UCR- La nueva gobernadora piensa en construir su poder realizando una gran gestión: ordenada, con números balanceados de verdad, con eficiencia… nada que haya pasado en Río Negro en estos últimos ocho años, donde se usó nuestra receta para mostrarle al pueblo rionegrino lo que la gente debía ver. Basta con mirar el perfil, la cara y la actitud de su equipo para darse cuenta que no son como los del PRO: son gente que vienen a hacer una gran gestión. Hasta en su lema busca algo distinto, y con ella, nuestros aportes se vuelven innecesarios. Juntos Somos Río Negro ya construyó su propio equipo y no es como hace ocho atrás cuando sí o sí necesitaban de nuestros cuadros políticos para gobernar.

Tampoco contamos con Magdalena –asegura uno de los radicales-.  Era nuestra gran aliada pero, según comentan, ya consiguió trabajo. Por lo menos, si está bien paga, se quedará tranquila por cuatro años, esperando a que junto con el kircherismo le llegue el momento de jubilarse de la mejor manera.

Para colmo de males – continúan lamentándose- los trabajadores estatales, que eran nuestros afines, nuestra gente, se están jubilando. Ellos eran nuestro único poder territorial institucional pero territorial al fin, que nos quedaba y los desaprovechamos. Y cada vez, nos queda menos de ese poder que supimos construir.

-¿Y si nos aliamos con el Intendente de Viedma? Tiene mejor proyección porque suma al peronismo de Rio Negro, no al PJ –aclara un viejo afiliado al radicalismo-.  Es cercano a todos, ya demostró que no tira a nadie por la ventana, y es fiel, aún con los que no lo fueron con él.

-Sería el indicado -grita un radical esperanzado y con experiencia de gobierno.

-Sí, es a quien debemos seguir -dice otro que pidió la palabra.

– Pero Señores –reflexiona uno-. Es imposible. Pedro no. Si bien reúne condiciones, no olvidemos que fue y es kirchnerista, hasta en los peores momentos y nunca se corrió de ahí. Ni desde lo institucional ni desde lo personal. Tampoco podemos ir por ahí entonces. Si nunca sacó los pies fuera del plato, no los sacará jamás para perjudicar a Juntos.

-Les propongo que nos quedemos mirando su gestión -repite otro de los integrantes de este grupo de radicales rionegrinos, uno de esos que no se resigna.

– Con el PJ de Río Negro es imposible –aseguran los radicales de pura cepa- Aparte debemos buscarnos un rival a nuestra medida. Ellos pueden ser nuestro sparring y así darnos la posibilidad de subir nuevamente al ring.

Y así se pasan los días… Claro, con tantos años en el poder, solamente saben jugar al juego de pensar que la política es sólo estructural. Y no miran que la construcción real pasa por donde militaba históricamente el peronismo. De hecho, Macri lo copió y, por poco, llegó a la segunda vuelta.

– Los radicales tenemos poder territorial -se manifiesta alguien.

– Y experiencia -dice otro.

– Líderes y gente de experiencia -marca una radical de pura estirpe partidaria.

Y ahí alguien reflexiona: “Sólo nos falta encontrar la forma de llegar a esa militancia para empezar a recuperar nuestra historia y nuestro partido desde las segundas líneas. Pensar en la próxima instancia de senadores y diputados. Que en el 2023 seamos nosotros quienes demos la pelea y discutamos en serio de quién será el próximo gobierno de la provincia. Y no el peronismo.”

Con la tríada de Juntos Somos Río Negro, sólo el intendente de Viedma podrá adoptarnos. Después de sacar lo mejor de nosotros mismos, él no nos regalaría al mejor postor. Podemos dar fe por su lealtad” –vuelve a repetir un funcionario radical, de los pocos que van quedando-. Es kirchnerista, y eso nos diferencia de él. Nos marca la distancia y nos dice no.Con Pedro no.

Arabela no nos necesita, tiene experiencia y acaba de demostrar que para gobernar desea que realmente la dejen ser la líder de esta etapa en la política rionegrina. Y ella sí que no nos dejaría sacar la cabeza, sabe jugar. Si no le dejó el lugar a Pedro no nos lo va a dejar a nosotros -afirman los correligionarios-. Seguramente, en la próxima elección, todos los legisladores e intendentes serán de su agrado y decisión, “o no serán nada”, como decía el General San Martín.

-Salvo que ella no vuelva a ser la candidata a gobernadora -concluye otra correligionaria de antaño que esta escuchando atentamente.

– Entonces Alberto…  -dice un radical casi decepcionado, pero alguien lo interrumpe.

-Creo que aprendimos la lección, a pesar de que, como dice la canción, somos los únicos animales que chocamos dos veces con la misma piedra. Alberto no es nuestro hombre a seguir. En fin, con la gente de Juntos no se puede. Cada uno tiene sus pro y sus contras.  

-También en nosotros se juegan las conveniencias -dice el más joven de los radicales que aprendió el nuevo prospectro de la política rionegrina mirando gobernar a Weretilnek.

-Dejemos de mirar la tríada y vayamos a buscar a los nuestros. Que vengan todos -dice una radical joven y entusiasta-, que lo primero que debemos hacer es volver a mirarnos entre nosotros, volver a juntarnos, perdonarnos y correr al PJ al tercer lugar. Y así pelear, eligiendo un aliado conveniente de esa tríada, para hacer lo que ellos hicieron con nosotros: usarnos y sacarnos el poder.

– Miremos bien a quién elegir -dice alguien que siendo radical es radical K-, porque Weretilnek ni esa porción de la torta nos dejó para nosotros. En su triada, alguno de ellos se llevará esa porción también –sigue reflexionando-. La mejor forma de construcción es pelearle el lugar al PJ. Eso será de gran motivación, y volveremos a ver qué se siente vencer en domingos de elección.