La odisea de volver a casa en tiempos de pandemia

Pesatti y el IDEVI asistirán a productores y población vulnerable
17 abril, 2020
Iberó explicó medidas de seguridad en los casos positivos de Patagones, El Bolsón y Cipolletti
20 abril, 2020
Compartir

Esta mañana, María Esther Norval, vecina de Carmen de Patagones relató, en diálogo con Radio Uno y en dúplex para FM Piltri, sobre los estrictos controles y trámites que tuvo que sortear para poder regresar a su hogar, luego de un mes y medio de estar varada en la provincia de Chubut.
Antes del aislamiento, María Esther se encontraba de visita en casa de unos familiares, en Comodoro Rivadavia. “Cuando comenzó, dijimos que no pasaba nada y la visita se fue alargando. Pero después no podía regresar”. Desde el inicio de la cuarentena, el pasado mes de marzo, las provincias cerraron sus fronteras y el paso es muy limitado.
“Comencé a hacer una serie de trámites y escribir mails a todo el mundo” contó María Esther, “para ver si existía la posibilidad de una excepción, dado que yo tengo vehículo propio, pero no recibía ninguna solución”.
El pasado viernes, el Ministerio de Transporte de la Nación autorizó los viajes excepcionales dentro del país mediante una Declaración Jurada. La medida incluye casos de carácter sanitario y/o humanitario y/o abastecimiento, en el marco del aislamiento social que rige desde marzo.
“Había una puertita, con bastante requisitos, pero con posibilidad de tramitarla” explicó María Esther acerca de esta medida. “Finalmente, completé los tramites y me dijeron que a las 24 horas estaba disponible la excepción”.
“Ahí comencé a planificar mi regreso y salí temprano de Comodoro al otro día”, dijo Esther. Reveló que no usó el auto en toda su estadía. “Muchas personas iban a hacer compras y les quitaban el auto”, explicó.
“Cuando salí de Comodoro habían dos controles de la Policía de Chubut. Les mostré el permiso y la declaración jurada. En el segundo control sacaron muchas fotos del auto, del documento y del permiso”, relató Esther, “eso ya me intranquilizó”.
“Tenía miedo en Arroyo Verde, ahí te hacen test, te toman la fiebre y te pueden demorar dos horas. O hasta el otro día, si no está el médico”.
Esther también contó que, cuando arribó a Sierra Grande, las autoridades no querían tocar la documentación. “Se las tenía que exponer a través de un vidrio. Después rociaron el auto con desinfectante”.
Finalmente, en Viedma, a María Esther le solicitaron la documentación nuevamente, pero esta vez, al no contar con un certificado médico, tuvo que ser escoltada por un patrullero hasta el límite con la provincia de Buenos Aires, donde fue recibida por la Policía en Carmen de Patagones. “Ahí me pidieron los papeles, me dijeron ‘bienvenida’ y así llegué a casa”.