Entrevista con Rody Aguiar: el otro lado del dirigente

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El referente sindical de ATE a nivel nacional Rodrigo ‘Rody’ Aguiar, dialogó con Rubén Torres para Radio Uno de Viedma y FM Piltri de El Bolsón acerca de la actividad gremial.

P: ¿Dónde se encuentra en este momento?

R: Estoy en la ciudad de General Roca, desde que comenzó el aislamiento. Se trabaja mucho más desde casa, con las nuevas tecnologías, y es más estresante que si uno está en la asamblea y en el sindicato.

P: ¿Cómo se lleva con la tecnología?

R: Bueno, no soy muy adepto. Soy de esos que reniegan de la tecnología, por pensar que atenta contra los trabajadores y contra sus fuentes de trabajo. Por eso, nuestra postura con respecto al teletrabajo, que se ha impuesto en esta pandemia, es de rechazo y solamente admisible hasta tanto dure esta situación, haciendo hincapié en todos los efectos negativos que produce este trabajo en condiciones de encierro. Las videoconferencias atentan contra la cualidad que tiene la política sindical, que es la cercanía. No podemos tener un Estado presente con trabajadores ausentes.

P: Representó a ATE en Río Negro durante dos periodos

R: Exactamente. Por dos periodos encabezamos un equipo de conducción provincial con las 10 seccionales de ATE en la provincia. Hoy la Asociación de Trabajadores del Estado se ha transformado en uno de los sindicatos con mayor incidencia. Hemos logrado un importante cambio en la correlación de fuerzas dentro de los sindicatos que tienen ámbito de representación a los trabajadores de la administración central en la provincia. Esto fue el correlato de años de lucha que se llevaron adelante. Cuando uno hace un recorrido, desde los inicios, el sindicato tenía 3 mil afiliados en ese primero congreso que hicimos cuando asumimos la conducción. Hoy tenemos más de 11 mil empleados sindicalizados. Nos parece que eso permitió, junto con las medidas de fuerza, terminar con años de discriminación que sufría ATE en la provincia.

P: ¿Cómo analiza sus logros individuales en ATE?

R: Es lo que más cuesta. Uno puede mirar atrás y disfrutar más de los logros colectivos. Desde lo personal, pretendo seguir dando el debate acera de que no fue casualidad y tuvimos el coraje. Medidas que fueron debatibles, como cortes de ruta y bloqueos, si no hubieran existido, ATE no podría estar en el lugar que está. Ningún dirigente sindical se puede sentar con el jefe a intentar llegar a un acuerdo, si antes no hubo un conflicto. Si tuvimos una impronta, fue que se entender que a un delegado, o lo aplauden sus compañeros, o lo aplauden los patrones. Pero los dos a la vez, no lo pueden aplaudir. Y hay varios dirigentes que todavía creen eso.

P: ¿Qué precio hubo que pagar a nivel personal en esta trayectoria?

R: Estoy unido a mi familia, mi esposa y mi hijo, que parece algo difícil a la luz de una actividad de tanta vorágine, que nos ha insumido 24 horas de cada día de los 365 días de cada año. He tenido una gran comprensión desde el seno familiar. Cuando alguien se tiene que dedicar tanto tiempo a una actividad, cuesta sostener los hogares. Pero en este sentido, soy una excepción a la regla.

P: Aquí en Bolsón, lo que hace Sandra Contreras es lo más parecido a lo que usted hace en la provincia

R: Conozco muy bien el desarrollo político de ATE en El Bolsón. Con Sandra casi que iniciamos al mismo tiempo la actividad sindical. A mí me tocaba asumir en la conducción provincial cuando ellos pretendían conformar una seccional en Bolsón. Al poco tiempo lograron conformarla, a partir el trabajo de Sandra. Ese gran crecimiento de la región, permitió esto. A ella la conocí defendiendo a sus compañeros del municipio, que estaban casi en la indigencia. Sandra es uno de los pilares fundamentales de ATE.

P: ¿Cómo lo ha tratado Viedma?

R: Maravillosamente. El resultado de nuestro trabajo hizo que la sociedad no nos cuestionara y que reconociera que nuestros reclamos son justos. Jamás tuvimos reproches, aun cuando desde los medios y algunos sectores se llevaba adelante esta idea de los piqueteros. A veces existía un cuestionamiento a la metodología de los reclamos, pero jamás se llegó a traducir en un repudio.

P: ¿No hay forma de encontrar un punto en común con UPCN?

R: Yo pienso que sí. Evidentemente algunos han tenido que hacer reflexión. No se puede poner las excusas en otro lugar que no sea uno mismo. Las diferencias surgen con algunos dirigentes, pero no son irreconciliables. Se necesita voluntad. Los trabajadores se verían más beneficiados de que se intente marchar unidos entre los sindicatos.