Álvarez: “A Juan se lo recuerda por su esfuerzo cotidiano y por lo que generó en la profesión”

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Raúl Álvarez, periodista de la localidad de Viedma, rememoró a Juan Ponce en una entrevista realizada por Rubén Torres para FM Piltri y Radio UNO. El comunicador habló acerca de su relación con Ponce, la pauta en los medios y la profesión periodística.

P: ¿Cuál es el primer recuerdo de Juan que se le viene a la memoria?

R: Si hablamos de Juan Ponce, debo decir que era un luchador, un trabajador de los medios no siempre reconocido por el esfuerzo que ponía cotidianamente y que, a pesar de eso, logró abrirse camino en una ciudad como Viedma, donde generalmente el periodismo termina siendo parte de la estructura del gobierno o de la actividad privada, o queda fuera del sistema. En el caso de Juan, logró precisamente aunar esfuerzos y criterios para hacerse un periodista independiente, desde una radio como la que llevaba adelante y desde otros medios donde le tocó transitar en años anteriores. Eso marcó sinceridad en su trabajo, su responsabilidad y el reconocimiento que ha tenido por parte de los vecinos de la comarca.

P: Pensando en este esquema de la repartición pública y las pautas económicas a los medios, ¿es diferente Viedma del resto de la provincia?, ¿se puede generar periodismo independiente?

R: Estoy convencido de que los medios de Viedma son diferentes al resto de la provincia, porque conviven con el poder político. Eso hace que muchos hagan salir al aire a un político porque creen que de esa manera reciben una pauta importante y lo que no se dan cuenta es que, cuanto más importante la pauta, más condicionados están. Esto en los medios del interior de la provincia no se nota. Cuando llega la pauta oficial es porque al gobierno le interesa promocionar su gestión y es muy raro que quieran condicionar a estos medios. En Viedma, la competencia es aún mayor, por esto de querer obtener pautas, y eso dificulta la actividad. No obstante, hay periodistas independientes en Viedma, que aunque siguen pauta oficial, en el micrófono dicen lo que piensan y esto no los condiciona. En mi caso, tomo la pauta oficial como si fuera la Quiniela. Un mes me la sacó y un mes no. Si la saco, en buena hora y si no, también, porque lo que uno debe proponer desde su lugar empresarial es sostenerse con la publicidad de la actividad privada, así nunca te va a poder condicionar la pauta oficial.

P: Esto es lo que valorabas de Juan, que había podido traspasar esta barrera, para poder tener un medio con la libertad periodística para hacer el trabajo desde su propia mirada

R: Si, Juan tuvo la suerte y la capacidad de llevar a su medio a comunicadores reconocidos de la ciudad y eso ha demostrado que tuvo libertad de acción para llevar a un periodista como Daniel Ferrer, que su vínculo con el gobierno no era el mejor. Sin embargo Juan le dio oportunidad para trabajar en su medio libremente y eso habla de muy bien de él, de su ambición empresarial y de su vasto conocimiento a la hora de buscar un periodista que trabaje en su medio.

P: Si tuvieras que pensar en algún recuerdo personal tuyo con Juan, ¿cuál sería?

R: Que durante más de 25 años siempre me llamaba para que fuéramos socios en el emprendimiento de la radio y siempre terminábamos en la misma discusión. Yo le decía que para mí el negocio en los medios de comunicación pasaba por otro lado, porque el camino era la tecnología que se estaba habilitando en esos tiempos y que se puede ver hoy, y que va más allá de la frecuencia modulada. Mantener una radio en estos tiempos conlleva un enorme esfuerzo económico. En cambio las otras frecuencias alternativas están en un campo de acción mucho más lejano, con una apertura económica y política que abren el juego sin límites. La radio de frecuencia modulada, por más que puedas aumentar el alcance para llegar más lejos, nunca supera los 60 kilómetros. En estos tiempos es difícil sostenerla y a los que tienen una radio hay que hacerles un monumento, porque es un esfuerzo cotidiano. Juan es otro caso emblemático, está muy bien que se lo reconozca y se lo recuerde con profundo afecto y respeto por lo que generó en la profesión.