Datos del ENRE: el pico de usuarios sin servicio para Edenor y Edesur en diciembre de 2016 fue de 107.847 y 396.157, respectivamente. La temperatura fue de 30,9 grados en ambos casos. Este diciembre, los usuarios perjudicados clientes de Mindlin (dueño de Edenor) fueron 272.931 (30,5 grados), mientras que los de Caputo (dueño minoritario de Edesur) 317.231 (32 grados), aunque también registró 248.928 usuarios sin servicio con 30,5 grados. Edenor empeoró a menor temperatura y Edesur está prácticamente igual. Pero con dos diferencias sustanciales: 1) si bien aún carecemos de los datos de demanda para diciembre, lo acontecido hasta noviembre hace pensar que también será menor; y 2) la frecuencia de los cortes (en el gráfico, la cantidad de picos) es mayor en diciembre de 2017 que de 2016. En otras palabras, mayor cantidad de interrupciones.

A propósito, es importante agregar que, entre enero y septiembre, Edenor se alzó con ganancias por 660 millones de pesos, mientras que Edesur registró pérdidas por 882 millones (últimos datos informados a la CNV). Más allá de lo interesante de la diferencia (ver bibliografía), surgen tres preguntas: ¿Qué hace con el dinero Edenor que duplicó su máximo de cortes entre diciembres de 2016 y 2017? Segunda: ¿Cuánto más tarifazo precisa Edesur para mejorar la calidad del servicio si con los nuevos cuadros tarifarios va de mal en peor? Y tercera: ¿Será que la dueña mayoritaria de Edesur está haciendo otra cosa en la Argentina más allá de esta empresa o, visto el pésimo resultado económico de su controlada y como correspondería, centralizando todos sus esfuerzos y recursos en ella? 

En primer lugar, sería injusto criticar a Edenor y a Edesur sin analizar el estado económico de sus controlantes y verificar si efectivamente pueden colaborar en algo. Pampa Energía, propiedad de Marcelo Mindlin, es dueña de Edenor. En el caso de la segunda, si bien la controlante mayoritaria es ENEL (empresa italiana), su pieza local es SADESA, controlante minoritaria y propiedad de Nicolás Caputo. En realidad, SADESA se expandió e integra un grupo mucho mayor, denominado Central Puerto.

Sumando los datos de la tabla, vemos ganancias de las controlantes de las distribuidoras por 5.000 millones de pesos en apenas nueve meses. Mal no les va, eso seguro.

En cuanto ENEL, dueña mayoritaria de Edesur y que no aparece en esta tabla, cabe preguntarse: ¿Será que la dueña mayoritaria de Edesur está haciendo otra cosa en la Argentina más allá de esta empresa o, visto el pésimo resultado económico de su controlada y como correspondería, centralizando todos sus esfuerzos y recursos en ella? Por desgracia, vemos que está priorizando negocios más que vecinos sin luz. En efecto, semanas atrás resultó adjudicada para un proyecto de energía eólica en el marco del Plan RenovAr. Destinará 130 millones de dólares para un parque que estará operativo a mediados de 2020:

Algo similar sucede con Mindlin y Caputo. Llevan varios cientos de millones de dólares destinados a la importación de aerogeneradores y a la financiación con emisión de deuda para sendos parques eólicos adjudicados en las rondas 1.0 y 1.5 del Plan RenovAr.

En cuanto a los proyectos de la Ronda 2.0 (Fase 1), los empresarios socios y amigos de Mauricio Macri se alzaron con el 25% de toda la eólica adjudica. Antes de abrirse hacia nuevas centrales de generación, sobre todo en tecnologías intermitentes y para proyectos que además estarán en marcha entre mediados de 2018 y mitad de 2019, preguntamos: ¿No sería conveniente que dediquen los miles de millones de pesos en ganancias a resolver -al menos a mantener respecto del año pasado- la calidad del servicio de sus clientes? ¿No sería tal decisión una justa devolución a los millones de ciudadanos sin luz por los millones que vienen poniendo de su bolsillo precisamente para tener más y mejor servicio.

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