“He sido opositor al Plan Castello desde sus inicios a principio del 2017 [1], por un lado porque el tipo de deuda en dólares que íbamos a contraer era un mal negocio e iba a ser impagable para los rionegrinos, poniendo en riesgo hasta los recursos naturales que podrían interpretarse como garantía de la deuda, y además porque el plan de obras públicas se hizo a las apuradas y hoy vemos como a varios meses de recibir los primeros ingresos de esta deuda, no se ha puesto nada en marcha, por lo tanto el dinero no hace más que generar intereses, sin ningún beneficio”. Es la voz del legislador rionegrino por Fuerza Nacional y Popular, Mario Sabbatella, en relación a la publicación del economista del Centro de Estudios Patagonia, Claudio Scaletta.

Según explica Claudio Scaletta en su informe ya publicado en varios medios [2], la decisión de tomar créditos en los mercados internacionales para financiar obra pública doméstica, como es el llamado Plan Castello, se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno nacional que consiste en utilizar a los estados provinciales para la colocación de deuda externa. Pero las provincias usan PESOS, no dólares, por lo tanto una vez que los Estados Provinciales consiguen la deuda, al ser ésta en dólares, las divisas extranjeras – los dólares – quedan guardadas en las arcas del Banco Central.

Se trata de la misma estrategia utilizada por la dictadura militar 1976-83, solo que entonces el endeudamiento se puso fundamentalmente en cabeza de las empresas públicas. Cambiemos, el PRO, como parte de un plan deliberado, utiliza a las provincias para hacer lo mismo.

Los números del Boletín Oficial [3] de la resolución 250-E/2017 (7-dic 2017) delatan que la provincia de Río Negro ha perdido ya 100 millones de pesos en el pago de intereses, sin encarar las obras. La provincia lleva varios meses de intereses, lo que suma unos 5.000.000 de dólares o redondeando 100.000.000 pesos del bolsillo de los rionegrinos, mientras el dinero no se usa y reposa en el Banco Central, percibiendo intereses muy por debajo de lo que se paga a los acreedores extranjeros cada mes, de allí la frase de Scaletta “Cómo perder 100 millones y dejar de ganar 500” [2].

Mario Sabbatella exige explicaciones al Poder Ejecutivo, y pide que técnicos en la materia analicen si las decisiones son beneficiosas para las finanzas de la provincia, ya que en el informe del economista, menciona sospechas de “administración fraudulenta o infiel consideradas delito en el Código Penal, art 173, inc 7”.

“En un abrir y cerrar de ojos, con una simple decisión financiera, la provincia de Río Negro llevó adelante un muy mal negocio” – sentencia Mario Sabbatella – “y quienes nos opusimos fuimos ninguneados. Está claro que si el asesor del gobernador fue el ex viceministro de Domingo Cavallo (Daniel Marx), el plan de deuda no era beneficioso para adentro, sino para afuera. Quiero que el gobernador explique por qué tomó semejante deuda sin tener todo preparado para iniciar las obras apenas ingresara el dinero. Creo que ya es tiempo de que en Río Negro dejemos de improvisar, pensemos en la gente, en el futuro y trabajemos unidos, permitiendo que las voces a veces disidentes colaboren en mejorar el debate y los criterios, para así balancear las decisiones que tanto nos afectan”.

No hay comentarios

Dejar una respuesta

*